Paro Universitario en Mendoza: Una Lucha por el Presupuesto con Obstáculos Únicos
El pasado miércoles en Mendoza, la Universidad Nacional de Cuyo (UNCuyo) enfrentó un cierre de actividades por parte de sus docentes y no docentes, sumándose así al paro nacional que duró 48 horas. Este reclamo, dirigido a exigir un aumento en el presupuesto destinado a las universidades nacionales, se vio matizado por una particularidad de esta casa de estudios: es la única en Argentina que implementa descuentos en los días de paro.
Impacto del Descuento en la Adhesión
Según Yamila Nasralla, secretaria adjunta de Fadiunc, el gremio que representa a los docentes universitarios en la provincia, aunque la medida de fuerza fue notable en diversas facultades, la política de descuentos de la UNCuyo ha generado una situación compleja. “Hemos tenido acatamientos importantes en algunas facultades,” aseguró Nasralla, pero aclaró que el gremio prefiere no ofrecer cifras exactas de adhesión para proteger a los participantes del paro.
Este contexto ha generado un impacto directo en la participación de la comunidad universitaria, marcando un precedente en comparación con otras instituciones del país donde no se aplica una medida similar. “El paro es docente y no docente en todas las universidades nacionales, porque así se decidió en la mesa del Frente Sindical a nivel nacional”, explicó Nasralla.
Condiciones Laborales y Pérdida del Poder Adquisitivo
Más allá de la lucha por un aumento en el presupuesto universitario, las demandas incluyen mejoras en condiciones laborales, esquemas de becas e investigación. La inflación en Argentina, que supera con creces el ritmo de aumento salarial, agudiza la situación. Según los datos proporcionados por Nasralla, “en febrero los docentes universitarios recibieron un aumento del 1,2%, mientras que la inflación fue del 2,4%, lo que agrava una brecha salarial que ya alcanza el 100%“.
Además, señaló la preocupante pérdida acumulada de poder adquisitivo: “Nosotros en 15 meses del gobierno de Milei hemos perdido cinco salarios”. Este contexto económico difícil plantea desafíos significativos para los trabajadores del sector educativo, poniendo en jaque no sólo su estabilidad económica sino también la calidad de la educación que se puede ofrecer.
Este paro y los desafíos únicos que enfrentan universidades como la UNCuyo subrayan la importancia de políticas educativas que respondan no sólo a las necesidades inmediatas de los docentes y no docentes, sino que también garanticen una inversión sustentable en el capital humano del país. Los próximos pasos del Gobierno y las autoridades universitarias serán claves para definir los contornos de esta lucha por una educación de calidad en Argentina.
