Preocupación en el Sector Farmacéutico por la Imposición de Códigos QR
En una reciente entrevista con el programa “El Quinto Poder por #LA17”, el farmacéutico Eduardo Molina compartió su inquietud frente a la nueva normativa que obliga a las farmacias a incorporar códigos QR para informar sobre los precios de los medicamentos recetados. Según Molina, la medida fue adoptada sin ninguna consulta previa a los profesionales del sector, lo que ha causado una significativa sorpresa e incertidumbre entre ellos.
“No fuimos consultados al respecto. Nos enteramos por el Boletín Oficial”, declaró Molina, quien también destacó que el nuevo sistema no tiene en cuenta las bonificaciones que ofrecen entidades como PAMI, SEROS o las empresas de medicina prepaga. Esta situación podría crear confusión entre los consumidores, ya que el código QR solamente mostrará el precio bruto del medicamento, sin reflejar los descuentos aplicables.
Dudas Sobre la Implementación y la Información a Mostrar
La Confederación Farmacéutica Argentina ha pedido precisiones sobre la naturaleza de la información que se incluirá en los códigos QR y su forma de presentación. Molina argumenta que las farmacias ya proporcionan información sobre precios a quien lo solicite y que, además, los precios son regulados por los laboratorios y la Secretaría de Comercio, “La farmacia no agrega precio”, explicó Molina.
Además, Molina resaltó el papel sanitario del farmacéutico, el cual va más allá de la mera dispensación de medicamentos. Recordó la normativa vigente en Chubut, que prohíbe la exhibición de medicamentos en góndolas y establece que deben ser entregados directamente por personal capacitado y en condiciones sanitarias adecuadas.
Impacto de la Norma en el Acceso a los Medicamentos
El representante farmacéutico también comentó sobre la caída en el consumo de medicamentos, que ha sido notable tanto en los de venta libre como en los recetados. “Muchos pacientes no pueden pagar. PAMI redujo la cantidad de medicamentos con cobertura total y eso afectó directamente el acceso”, señaló Molina. Según datos del sector, el consumo general de medicamentos ha bajado más del 20% en el último año.
Las farmacias tendrán un plazo de 30 días para implementar el nuevo sistema, y aunque el sector farmacéutico cuenta con la tecnología necesaria para adaptarse a esta exigencia, Molina enfatizó la importancia del diálogo y la participación en la creación de regulaciones: “Estamos dispuestos a colaborar, pero no a recibir imposiciones sin conocer su impacto real en la salud de la población”.
Esta situación refleja la tensión entre la implementación de políticas gubernamentales y las necesidades y realidades del sector de la salud, especialmente en un contexto donde la accesibilidad y la información clara son más cruciales que nunca.
