La Directora de FISP alza la voz contra la desinformación en salud en redes sociales
En la actualidad, las redes sociales se han convertido en el principal canal de comunicación para millones de personas en todo el mundo. Sin embargo, esta masificación ha traído consigo un fenómeno preocupante: la rápida difusión de información falsa, especialmente en temas cruciales como la salud. Aldana Farinelli, Directora Ejecutiva de la Fundación Iberoamericana de Salud Pública (FISP), ha emitido una advertencia sobre esta tendencia creciente que pone en riesgo el bienestar de las personas.
El impacto de la desinformación
La velocidad con la que un mensaje puede propagarse en plataformas como Facebook, Instagram o TikTok es asombrosa, aunque a menudo esta rapidez beneficia más a la circulación que a la verificación. Farinelli señala cómo desde suplementos sin aval científico hasta recomendaciones peligrosas, la falta de regulación ha creado un caldo de cultivo perfecto para la desinformación. “Ese click tiene consecuencias”, afirma, resaltando la urgencia de abordar esta problemática.
Un episodio reciente: influencers y apuestas ilegales
Un caso reciente puso de manifiesto los desafíos actuales: varios influencers tuvieron que grabar un mensaje sobre los riesgos de la ludopatía como condena por promover apuestas online ilegales. Este suceso deja en claro la falta de conciencia y regulación sobre cómo las plataformas virtuales pueden ser utilizadas para difundir mensajes indebidos y peligrosos.
La delgada línea entre marketing y ética
Los contenidos que se relacionan con la salud no deben tomarse a la ligera. Campañas que promueven “tés milagrosos” para perder peso o la exposición solar sin protección abundan en las redes, y muchas de ellas cuentan con el respaldo de agencias de publicidad que priorizan el alcance sobre la responsabilidad. Farinelli advierte que esto no solo pone en peligro la salud pública, sino que también socava la credibilidad de influencers, marcas y agencias.
El camino hacia una comunicación más responsable
Para evitar estos escenarios, es crucial contar con el respaldo de profesionales —médicos, científicos y expertos en salud pública— a la hora de elaborar mensajes relacionados con la salud. Asegurar que la información difundida sea validada y asumir que el marketing debe estar siempre ligado a la ética es fundamental.
En palabras de Aldana Farinelli: “No se trata de censurar, sino de elevar los estándares. Porque comunicar salud no es solo hablar del cuerpo: es también cuidar la confianza”.
Aldana Farinelli y la Fundación Iberoamericana de Salud Pública continúan promoviendo la educación y divulgación en salud, subrayando que la integridad y la responsabilidad en la comunicación son herramientas indispensables para proteger a la sociedad en tiempos de información instantánea.
