El Desafío del Frío Mendocino
En el corazón del invierno, las calles de Mendoza vibran con un murmullo particular, un eco de expectativas en el ambiente helado. Este julio, el sector turístico se encuentra en una encrucijada: las reservas son bajas y los ánimos, tensos. “Están todos asustados”, confiesa a media voz un empresario turístico. Un susurro que resuena entre los comerciantes y empresarios como un mantra mientras intentan mantener el equilibrio entre lo que se espera y lo que el invierno podría deparar.
En el terreno de lo tangible, las esperanzas se arremolinan en torno a una posible afluencia de turismo interno. La promesa de nieve y las actividades cuidadosamente orquestadas por las municipalidades han reverberado en la mente de los locales como una posible luz al final del túnel. Adrián Alín, presidente de la Cámara Empresaria de Comercio, Industria, Turismo y Servicios de Mendoza (Cecitys), expresa una realidad compleja: un optimismo que desafía la lógica de unas pymes enfrentándose a un consumo en decadencia.
Esperanza y Estrategia Económica
Con julio transitando en un delicado desdoblamiento entre lo crítico e imprescindible, el pulso económico de la región se siente en las liquidaciones de temporada y el rugir distante del Día del Niño. Al inicio de cada mes, como un reloj suizo, los pagos de salarios y aguinaldos intentan revitalizar el flujo monetario, aunque se contraponen a la dura realidad de una liquidez escasa. “Hay que pagar sueldos, aguinaldos y servicios; pero hay poca liquidez en la calle”, comenta una vez más Alín.
Un reciente informe de la Confederación de la Pequeña y Mediana Empresa (CAME) ha reportado una caída del 2,9% en las ventas minoristas interanuales en mayo. Sin embargo, la percepción del futuro es variada: un 49,2% de los consultados por CAME creen que su situación económica mejorará en un año, aunque el 9,3% opina lo contrario. Marcela Nicolini, también de Cecitys, mira hacia el cielo con un optimismo calculado; sugiere que agosto podría ser el mes del repunte gracias al Día del Niño, que representa un 65% de las ventas anuales de juguetes.
Navegando entre Cambios y Compromisos
En respuesta a la incertidumbre, el comercio mendocino ha desempolvado sus mejores tácticas promocionales en sectores como la gastronomía y la moda. Según Raúl Roitman, presidente de la Asociación de Empresarios Hoteleros, Gastronómicos y Afines de Mendoza (Aehga), aunque algunos restaurantes se benefician de turistas, la mayoría dependen del consumo regular de los mendocinos. “El seguimiento de ticket contra ticket es constante, y aún reina la incertidumbre para julio”, reflexiona Roitman.
La climatología juega, sin duda, un rol crucial. La variabilidad climática establece una línea divisoria entre las reservas en cabañas frente a los hoteles de mayor categoría, dejando a muchos en vilo a la espera de la ansiada nieve. Roitman resume la situación con precisión: “Julio es una incógnita”. Las cifras han mostrado altibajos; aunque abril fue débil, mayo mostró una mejora interanual antes de una nueva caída en junio. Con el sur mendocino dependiendo tanto del clima, solo queda esperar que los vientos del valle traigan consigo más que solo nieve.
