El Banco Central confirmó un cambio clave en el esquema cambiario que vuelve a poner al dólar en el centro de la escena. Desde enero, las bandas de flotación dejarán de ajustarse a un ritmo fijo y pasarán a moverse según la inflación.
La pregunta que se hacen empresas, ahorristas y mercados es clara: ¿hasta dónde puede subir el dólar sin que el Gobierno tenga que intervenir?
Qué cambia en el esquema de bandas cambiarias
A partir del 1 de enero de 2026, las bandas cambiarias se actualizarán mensualmente tomando como referencia el último dato disponible del Índice de Precios al Consumidor (IPC), con un rezago de dos meses. Hasta ahora, el ajuste era automático y del 1% mensual.
Este cambio busca corregir un desfasaje que se venía acumulando: la inflación avanzaba más rápido que las bandas, lo que en términos reales iba achicando el margen de flotación del tipo de cambio.

Con el nuevo esquema, tanto el piso como el techo del corredor cambiario se moverán al ritmo de los precios, dándole mayor flexibilidad al sistema y reduciendo el atraso cambiario real.
Hasta dónde puede subir el dólar en enero
Con la nueva metodología, las proyecciones privadas estiman que el techo de la banda cambiaria se ubicará en torno a los $1.564 hacia fines de enero. Esto implica un ajuste cercano al 1,4% respecto del nivel que hubiera resultado de mantener el esquema previo.
En la práctica, esto significa que:
- El dólar mayorista podrá fluctuar libremente dentro de ese rango.
- Si la cotización supera el techo, el Banco Central estará obligado a intervenir para devolverlo al corredor.
- Mientras se mantenga por debajo de ese nivel, no habrá acción directa de la autoridad monetaria.
Proyección de las bandas para 2026
Las estimaciones de inflación relevadas entre bancos y consultoras permiten anticipar cómo evolucionaría el límite superior de la banda durante el primer semestre del año.
| Mes estimado | Inflación proyectada | Techo de la banda ($) |
|---|---|---|
| Enero | IPC noviembre (2,47%) | 1.564 |
| Febrero | 2,1% | 1.597 |
| Marzo | 1,9% | 1.627 |
| Abril | 1,7% | 1.655 |
| Mayo | 1,8% | 1.685 |
| Junio | 1,6% | 1.711 |
| Julio | 1,5% | 1.737 |
Este sendero muestra que, aun con una inflación en desaceleración, el techo de la banda seguiría subiendo de manera gradual, acompañando el proceso de normalización macroeconómica.
Por qué el Gobierno decidió modificar las bandas
El ajuste por inflación responde a varios factores que presionaron el esquema vigente:
- Resultados limitados en la acumulación de reservas.
- Necesidades de financiamiento externo elevadas para 2026.
- Un contexto de mayor dolarización privada potencial.
- La cercanía de revisiones clave del programa económico.
Desde el Banco Central remarcan que el objetivo no es convalidar una suba discrecional del dólar, sino reducir la incertidumbre y evitar movimientos bruscos, manteniendo un ancla previsible para el mercado.
Qué riesgos y desafíos siguen abiertos
A pesar que el cambio es bien recibido por los analistas, persisten interrogantes relevantes. El principal es el comportamiento del ahorro en dólares de las personas. Si el atesoramiento mensual se mantiene elevado, las necesidades de financiamiento podrían superar ampliamente los flujos previstos.
En ese contexto, la sostenibilidad del esquema dependerá de varios factores:
- La confianza en la consistencia del programa económico.
- La evolución de la inflación y la actividad.
- La capacidad del mercado para financiar la demanda de divisas.
- La recomposición del balance del Banco Central.
Un dólar con más margen, pero bajo control
El nuevo esquema de bandas cambiarias introduce mayor flexibilidad y corrige distorsiones acumuladas, pero no elimina los desafíos de fondo. En enero, el dólar tendrá margen para subir hasta alrededor de $1.564 sin intervención oficial. Más allá de ese nivel, el Banco Central deberá actuar.
El verdadero test será si este sistema logra convivir con menor inflación, más previsibilidad y una demanda de dólares compatible con las necesidades de la economía.
Preguntas frecuentes sobre el dólar en 2026
¿El dólar puede subir libremente dentro de la banda?
Sí. Mientras se mantenga entre el piso y el techo, el Banco Central no interviene.
¿Qué pasa si supera el techo?
La autoridad monetaria está obligada a intervenir para devolverlo al rango establecido.
¿El ajuste por inflación implica una devaluación automática?
No. Ajustar las bandas no define el valor del dólar, solo el rango dentro del cual puede moverse.
¿Las bandas también bajan si la inflación cae?
El ajuste acompaña el IPC, por lo que una inflación menor implica subas más moderadas del corredor cambiario.
¿Este esquema es permanente?
Es una herramienta de transición, pensada para reducir volatilidad mientras avanza la normalización económica.
















