Eliminación progresiva de aranceles promete iPhones más accesibles en Argentina
En un esfuerzo por revitalizar el mercado de tecnología, el Gobierno Nacional ha anunciado un plan para eliminar progresivamente los aranceles de importación de celulares que, hasta el momento, gravaban con un 16% cada dispositivo que ingresaba al país. En el curso de una conferencia de prensa celebrada en la Casa Rosada, el vocero presidencial, Manuel Adorni, destacó que esta medida es parte de una estrategia más amplia para desregular el mercado y promover la competencia en el sector.
Impacto en los precios de iPhones
El anuncio ha generado expectativas entre los consumidores, especialmente quienes desean adquirir modelos de alta gama como el iPhone. Según el cronograma oficial, los aranceles bajarán al 8% de inmediato y desaparecerán por completo para el 15 de enero de 2026. Esto, sin duda, facilitará a más argentinos el acceso a dispositivos de Apple, cuyos precios se han visto significativamente inflados en el contexto económico actual.
A modo de ejemplo, el iPhone 16 Pro Max (256 GB), que se vendía por $2.125.244 al contado, ya ha reducido su costo a $1.848.962 tras la aplicación de la primera fase del plan. Las expectativas apuntan a una nueva baja que situaría el precio en torno a los $1.727.823 a comienzos del próximo año.
Nuevas oportunidades para consumidores
Los efectos de esta política también se reflejarán en otros modelos de iPhone. Las proyecciones intervienen sobre los iPhone 15, con reducciones previstas de hasta $750.000 en ciertos casos. Esto representa un alivio significativo en el bolsillo de los consumidores y podría fomentar un incremento en la demanda del producto.
El Gobierno ha aclarado que estos cambios no afectan solamente a los teléfonos importados. Los dispositivos producidos en Tierra del Fuego también se beneficiarán de una reducción en los impuestos internos, que ahora serán del 9,5%. La conjunción de estas medidas pretende equilibrar el mercado y evitar la disparidad de precios entre productos locales e importados.
Extensión a otros productos tecnológicos
No solo los smartphones se beneficiarán de esta política. También se estipula una rebaja en los aranceles de importación para consolas de videojuegos, como la PlayStation 5 y la Xbox. El arancel, que hasta ahora era del 35%, se reducirá al 20%. Esta disminución podría ajustar los precios actuales de la PS5 de alrededor de u$s1200 a un nuevo rango entre u$s900 y u$s780.
El panorama descrito invita a un optimismo cauteloso. En un mercado acostumbrado a los vaivenes, especialmente en productos de tecnología de consumo, la eliminación de aranceles de importación marca un nuevo capítulo para consumidores y retailers por igual. Analistas esperan que estas medidas contribuyan a disminuir el mercado informal al hacer las compras oficiales mucho más atractivas económicamente.
Mantenerse informado y aprovechar las oportunidades en esta transición será clave para quienes tienen en mente adquirir un nuevo dispositivo. Los cambios comenzaron a regir esta semana y el proceso se completará en poco más de un año. Mientras tanto, la comparación de precios y la evaluación de cada punto de venta seguirán siendo esenciales para obtener el mejor trato posible.















