Suspensiones y Crisis en la Siderurgia: El Caso de Ternium General Savio
La planta General Savio de Ternium, ubicada en Ramallo, está experimentando una serie de cambios drásticos en su dinámica laboral y productiva. Según Paolo Rocca, CEO del Grupo Techint, las medidas tomadas incluyen suspensiones laborales rotativas y un recorte salarial del 25%, las cuales se mantendrán activas hasta mayo. Este contexto se enmarca en una notable reducción en la demanda y producción de acero, agravada por la competencia de productos importados.
Detalles de la Suspensión y Perspectiva Gremial
Fabián Gigli, secretario de prensa de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), Seccional San Nicolás, informó a El Informante sobre la actual situación en la planta, destacando que las proyecciones de producción eran inicialmente de 160 mil toneladas para marzo, cifra que ha sido severamente ajustada hacia abajo. “Esta semana se verán afectados alrededor de 40 trabajadores y en abril podríamos estar hablando de más de 100. Se cobra el 75% del sueldo en los días de suspensión”, explicó Gigli.
El área de laminación ha sido la primera en experimentar las suspensiones, pero se anticipa que otras áreas también serán alcanzadas. La preocupación se extiende entre los trabajadores, no sólo por la reducción de su salario, sino también por el futuro incierto que enfrenta la industria.
Contexto Económico y Posibles Consecuencias
La competencia de los planchones de acero importados de China a precios reducidos ha sido una de las principales causas de la crisis en Ternium. La situación se complica aún más con la desregulación en la importación de acero y chatarra, punto de conflicto entre Paolo Rocca y el gobierno de Javier Milei.
Desde el punto de vista laboral, en febrero de 2024, la empresa recortó el Premio por Resultado Positivo (PRP) que reciben anualmente los trabajadores, lo que generó aún más malestar en el sector. Se refleja un descenso del 23% en la producción de acero comparado con el año anterior, equivalente a 513 mil toneladas menos.
Ante la posibilidad de despidos masivos, que había sido un temor latente desde finales del año pasado, la implementación de las suspensiones rotativas parece ser una medida de contención. A pesar de los esfuerzos por mantener los puestos de trabajo, el clima de incertidumbre continúa.
“No sabemos aún qué sucederá con el personal de contratistas. No hay hasta ahora modificación del esquema, estamos a la espera”, concluyó Gigli, dejando en evidencia la preocupación que ronda entre los empleados y representantes sindicales sobre el futuro de la industria siderúrgica en Argentina.
En este contexto de desafíos económicos y laborales, la situación de Ternium en Ramallo se convierte en un espejo de las mayores problemáticas que enfrenta la industria siderúrgica nacional, poniendo de manifiesto la urgencia de buscar soluciones sostenibles que aseguren la viabilidad del sector y la protección de sus trabajadores.















