Gobierno redefine subsidios energéticos para zonas frías en Argentina
Este lunes, el Gobierno nacional introdujo un cambio crucial en la estructura de subsidios energéticos para la Zona Fría Ampliada, afectando a 137.975 usuarios vulnerables que se encontraban inscritos bajo un mismo identificador fiscal en múltiples suministros. Según la Resolución 219/2025 de la Secretaría de Energía, publicada en el Boletín Oficial, estos beneficiarios recibirán un descuento del 50% solo en uno de sus medidores, mientras que los demás contarán con una bonificación general del 30%.
El ajuste es parte del Período de Transición hacia Subsidios Energéticos Focalizados, vigente desde junio de 2024 hasta mayo de 2025, que busca reestructurar el actual régimen de subsidios. El cambio responde a evaluaciones que indicaron un uso reiterado de subsidios por titulares que, según las autoridades, no cumplen la condición de vulnerabilidad al poseer más de un inmueble.
La revisión del beneficio
Anteriormente, los usuarios dentro de esta categoría podían acceder al subsidio del 50% en todos sus suministros sin mayores restricciones. Sin embargo, con la nueva normativa, se intenta abordar lo que las autoridades denominan como un “régimen deficitario”, asegurando que los subsidios lleguen a quienes realmente los necesitan. Las solicitudes de revisión para obtener el beneficio completo podrán gestionarse a través de la web de ANSES.
Beneficios superpuestos
El régimen tarifario diferencial otorgado por la Ley 27.637 a la Zona Fría no es excluyente de los beneficios por otras regulaciones, permitiendo a los usuarios acumular descuentos adicionales, como los niveles del régimen de segmentación o la Tarifa Social Federal de Gas. Inicialmente concebido para zonas de clima extremo, el régimen se amplió en 2021 para incluir una mayor cantidad de departamentos, abarcando partes claves de provincias como Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe, y Mendoza.
Déficit creciente
La financiación de estos subsidios surge de las tarifas pagadas por usuarios en todo el país. A pesar del recargo, la capacidad del Tesoro Nacional para cubrir estos gastos sigue siendo una preocupación persistente. En 2021, se prometió que el nuevo esquema sería solventable incrementando el recargo sobre el precio del gas, un ajuste que, con el tiempo, ha demostrado ser insuficiente.
El creciente déficit preocupa a las distribuidoras, que lamentan retrasos en los pagos gubernamentales por compensaciones del régimen. A fines de este mes, se sumará la deuda de marzo a los ya pendientes pagos de enero y febrero, lo que pone de relieve los retos financieros que enfrenta esta política energética.

















