Elon Musk desafía a los gigantes de la IA con su Grok 3.5
En un giro inesperado y enérgico dentro del mundo tecnológico, Elon Musk no se ha guardado nada al criticar a las inteligencias artificiales rivales. Sentado desde su trono en la plataforma X (antiguo Twitter), Musk lanzó dardos contra ChatGPT de OpenAI, una empresa que él mismo ayudó a fundar. Su queja principal: modelos sesgados que, a su juicio, omiten información crucial y se doblegan a lo “políticamente correcto”.
Una nueva era con Grok 3.5
Desde el cuartel de su nueva empresa, xAI, Musk anunció con bombos y platillos que su modelo Grok 3.5 está en pleno proceso de reentrenamiento. El objetivo es ambicioso: reestructurar la base del conocimiento humano con datos libres de “basura” y errores no corregidos. En un claro pulso por alcanzar algo más allá del estándar actual, Musk mira hacia la historia, con la intención de reescribirla sin tapujos.
Esta declaración no solo busca impacto mediático. Según el magnate, Grok 3.5 promete un “razonamiento avanzado” que impulsará un conocimiento más veraz y completo, eliminando lo que considera lastres en los modelos actuales.
¿Innovación o control narrativo?
Las respuestas no se hicieron esperar. Críticos de diversos campos alzaron la voz con preocupación. Gary Marcus, académico de la Universidad de Nueva York, comparó la misión de Musk con escenas sacadas de “1984”, la famosa distopía de Orwell. Según Marcus, el intento de Musk de realinear Grok con sus visiones es una peligrosa jugada por el poder narrativo de la historia.
Otro eco de alerta provino de Bernardino Sassoli de’ Bianchi, de la Universidad de Milán. Para él, la propuesta de Musk es “peligrosa”, pues convierte a la historia en un fenómeno maleable al capricho de individuos poderosos. La premisa de reescribir datos para adaptarlos a una ideología especifica levanta muchas cejas en el ámbito académico y ético.
Invitación a lo “políticamente incorrecto”
Buscando una dirección distinta, Musk incentivaba a los usuarios de X a contribuir con “hechos divisivos” para adiestrar a Grok 3.5. Este llamado desencadenó una avalancha de teorías conspirativas y afirmaciones, unas ya muy refutadas, como los negacionismos del Holocausto y del cambio climático.
En el remolino de la controversia, el empresario sigue dispuesto a desafiar lo establecido. Sin embargo, lo que plantea Musk no se reduce a meros avances tecnológicos; es un cuestionamiento al modo en que se filtra y difunde la información en una era dominada por algoritmos y datos. Las críticas se acumulan, pero también lo hace la curiosidad por ver si Grok 3.5 puede ofrecer algo diferente al ya saturado panorama de las inteligencias artificiales. La historia está en camino de ser reescrita, y todos los ojos ahora miran al hombre detrás del telón digital.















