Mercado Pago avanza hacia el rol de banco: ¿qué implica esta movida en Argentina?
En un movimiento que podría transformar significativamente el mercado financiero argentino, Mercado Pago ha confirmado su intención de solicitar una licencia bancaria al Banco Central de la República Argentina (BCRA). Este nuevo paso permitiría a la fintech, rama de Mercado Libre, ofrecer una gama más amplia de servicios financieros a sus usuarios, tal como ya ha implementado en otros países de la región.
Adiós al banco sponsor: una transformación operativa
Hasta hoy, Mercado Pago ha operado bajo el amparo de bancos tradicionales, siendo Citibank el encargado del respaldo necesario para la administración de cuentas y custodia de fondos. Sin embargo, con la obtención de la licencia, la fintech podría gestionar directamente cuentas bancarias, recibir depósitos y ofrecer productos como préstamos, alineándose con las regulaciones del BCRA que establecen, entre otras obligaciones, mantener cierto porcentaje de fondos como encaje.
La meta: ofrecer cuentas propias y nuevos productos
Este cambio estratégico implicaría que los usuarios actuales de Mercado Pago tendrían que aceptar nuevos términos y condiciones al traspasar sus cuentas. La compañía planea realizar esta transición de manera progresiva, en un proceso similar al que llevó a cabo Ualá al introducir cuentas remuneradas.
Con el nuevo estatus bancario, Mercado Pago podría también optimizar su oferta en el manejo de fondos comunes de inversión (FCI), para el cual ya está registrado ante la Comisión Nacional de Valores (CNV). La expectativa es reducir costos y maximizar rendimientos.
Un enfoque multimoneda y expansión hacia comercios
Uno de los atractivos principales de la nueva licencia será la posibilidad de permitir a los usuarios mantener cuentas en diversas monedas, como ya ocurre en Brasil. Esta capacidad multimoneda responde a la creciente necesidad de los comercios de manejar transacciones bimonetarias y facilita los pagos tanto en moneda local como extranjera, utilizando tarjetas de débito.
De acuerdo a fuentes del sector, esta diversificación de servicios ubicaría a Mercado Pago como un competidor fuerte en el mercado de adquirencia, rivalizando con gigantes como Prisma y Fiserv.
Pretensiones en el segmento de cuentas sueldo y ANSES
Mirando hacia el futuro, Mercado Pago apunta a captar una porción del mercado de cuentas de sueldos y beneficios sociales, que actualmente suman millones de cuentas administradas por el ANSES. Esta movida lo enfrentará directamente con los bancos tradicionales, donde la rapidez en la transferencia de sueldos podría volverse un factor crítico de diferenciación.
Además, al manejar cuentas con ingresos previsibles, la fintech estaría en posición de optimizar costos de adquisición de clientes mediante promociones más efectivas y sustentables.
En el horizonte: un nuevo modelo de préstamos y crédito
Otra ventaja de contar con una licencia bancaria sería la posibilidad de financiar préstamos utilizando los depósitos de sus clientes, un cambio que podría reducir significativamente los costos de Mercado Pago. Actualmente, el segmento de crédito experimenta un crecimiento notable, lo que abre oportunidades para nuevos productos financieros.
El modelo brasileño, en el que ya ofrece tarjetas de crédito ligadas a su programa de recompensas Meli+, podría replicarse en Argentina, proporcionando un catálogo de servicios aún más amplio.
Cambio en la estrategia cripto y expansión de inversiones
En cuanto a inversiones y mercados, Mercado Pago continuará su enfoque en instrumentos de baja volatilidad, evitando lanzarse plenamente a activos de renta variable como CEDEARs. En el ámbito de los criptoactivos, se espera que refuerce su colaboración con Ripio para ofrecer servicios una vez que el BCRA habilite formalmente a los bancos para operar con criptomonedas.
Mercado Pago: una superapp financiera, no un banco tradicional
Sin embargo, a pesar de adoptar funciones bancarias, Mercado Pago no se transformará en un banco al uso. Prefiere mantener su imagen de plataforma digital o “superapp”, evitando posicionarse junto a las entidades financieras tradicionales. Esta elección la aleja de iniciativas como MODO, la billetera promovida por los bancos privados, y refuerza su apuesta por la Cámara Fintech como su espacio de representación institucional.














