El alivio de los precios en Mendoza: Una mirada al fenómeno
En el último informe sobre el índice de precios de Mendoza, los consumidores recibieron una noticia esperanzadora: la inflación de junio se situó en apenas 1,1%, por debajo del promedio nacional de 1,6%. Este descenso llama especialmente la atención por una baja del 0,3% en los precios de los alimentos comparado con el mes anterior. Según el sector empresarial mayorista, este fenómeno se atribuye a varias estrategias para estimular el consumo, como el uso de agresivas promociones.
Ruben David, el responsable del mayorista Oscar David, ofreció una perspectiva enriquecedora, señalando que el comportamiento del precio de los alimentos ha dejado de ser el principal impulsor de la inflación. Hoy en día, la carga mayor la lleva la categoría de servicios. Esta afirmación nos invita a ontear cómo aunque los alimentos, así como los productos de perfumería y limpieza, muestran señales de estabilidad e incluso deflación en algunos casos, el universo de los servicios parece estar definiendo la dirección de los índices de inflación.
¿Promociones pasajeras o alivio sostenido?
El descenso en los precios de alimentos y bebidas no solo refleja un ajuste de mercado, sino una señal de la actual baja en el consumo. Este comportamiento ha obligado a las cadenas comerciales a implementar promociones de gran magnitud debido a la disminución en ventas. Sin embargo, David aclara que esta estrategia no es universal. “Las promociones masivas, generalmente, son viables solo para negocios con marcas propias,” destaca.
Aun cuando estas tácticas tienen un plazo definido, David puntualiza que su culminación no implicará necesariamente un aumento de precios. Al finalizar las promociones, sería un retorno al precio neto, aclaró.
Este marco no ha detenido a las grandes cadenas. Ejemplo de esto es Carrefour Argentina, quien implementó la campaña “Precios Corajudos” en mayo, congelando alrededor de 1.500 productos de su marca hasta el 31 de agosto. No obstante, expertos consultados por El Sol advierten sobre los riesgos: “Encasillar precios puede ser peligroso en un contexto económico tan volátil”, recalcaron.
El futuro de la inflación: Un juego de expectativas
A pesar del alentador registro de 1,1% en junio y un acumulado semestral de 13,1% en Mendoza, el escenario inflacionario depende de varios factores, como las ventas y el comportamiento del consumidor. David comenta que el panorama del segundo semestre se proyecta con incertidumbre, a la espera de cómo la economía se verá afectada por el repunte en el consumo que podrían provocar las vacaciones de invierno.
La clave para el futuro radica en un entorno económico en constante transformación. Se necesitan ajustes que permitan al consumidor navegar en esta economía fluctuante, garantizando que noticias como las de este mes no sean una excepción, sino una tendencia continuada.














