Una mirada crítica al Día de la Niñez: entre ventas estancadas y estrategias de mercado
El reciente informe de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) arrojó un balance preocupante para el sector minorista en el Día de la Niñez. A pesar de que la mayoría de los comercios intentaron atraer a los consumidores con descuentos, la realidad mostró que el consumo se mantiene en un estancamiento notable. Las ventas minoristas pymes reflejaron una caída del 0,3% respecto al año anterior, medida a precios constantes. Este descenso subraya una problemática persistente: la dificultad de las fechas comerciales para generar un impulso significativo en la economía.
Promociones y precios, una combinación poco efectiva
Los datos proporcionados por CAME señalan que el ticket promedio alcanzó los $33.736, un ajuste que, en términos reales, representa una reducción del 21,1% al considerar la inflación actual. Los comerciantes no dudaron en expresar su frustración, indicando que “la mayoría de las compras fueron de bajo valor“, a pesar de que el 87% de los negocios ofreció algún tipo de descuento o beneficio. Esta tendencia reitera la afirmación de muchos vendedores de que estas fechas son más una oportunidad para despachar stock acumulado que un verdadero estímulo para el consumo.
La situación se vio agravada por factores externos, como el feriado previo y la competencia entre diversas promociones nacionales que parecieron disuadir a los consumidores, provocando que para muchos fuera más un “reacomodo de mercadería” en sus establecimientos que un aluvión de clientes.
Disparidad en los rubros y el recurso del crédito
El informe destacaba una realidad desigual entre diferentes sectores. Mientras que jugueterías e indumentaria mostraron leves aumentos, con un 1% y 3% respectivamente, el sector de librerías sufrió una caída libre del 14,5%. Incluso con esfuerzo en publicidad y estrategias promocionales, la demanda en librerías se centró en productos de bajo valor, dejando al descubierto un panorama poco rentable. “Sin las cuotas, todo sería aún peor”, enfatizaron voces del sector, subrayando la dependencia en los créditos para sustentar la actividad comercial.
Este panorama complicado resalta la necesidad de implementar nuevas estrategias y ajustes en las políticas comerciales para revertir esta tendencia. La comparación con 2024, cuando las ventas ya habían registrado una caída del 14,4%, pinta un cuadro cada vez más desafiante, donde el Día de la Niñez parece estar perdiendo su brillo como motor de consumo.

















