El Día del Niño no trae los regalos esperados para la industria del juguete
El reciente Día del Niño dejó un sabor agridulce en la Cámara Argentina de la Industria del Juguete (CAIJ). A pesar de las grandes expectativas y las múltiples ofertas, las ventas no lograron alcanzar los niveles experimentados en años anteriores. Según datos oficiales del sector, se registró una caída del 5,2% en las ventas por unidades. ¿Las razones? Una mezcla entre la disminución de las compras presenciales, el clima frío y un viernes inhábil el 15 de agosto, que parecieron jugarle una mala pasada al sector.
Las esperanzas del sector estaban puestas en las promociones, que ofrecían desde descuentos hasta reintegros y cuotas sin interés. Sin embargo, el impacto no fue el esperado. El ticket promedio en comercios de barrio fue de $13.000 por juguete, mientras que en las cadenas más grandes alcanzó los $38.000, con la particularidad de que el 90% de estos productos eran importados. En medio de esta difícil situación, las altas tasas de interés y el nivel de endeudamiento de las familias hicieron que el peso de las promociones bancarias se redujera, cayendo a un 70% de las operaciones, frente al 90% de otros tiempos.
El auge de las compras online y un mercado saturado
A pesar de que el 76% de las compras se realizaron en tiendas físicas, hubo un crecimiento significativo en las compras online, aumentando un 30%. Este cambio en los hábitos de consumo refleja una clara tendencia hacia la integración de canales de venta. En este contexto, las importaciones duplican el tamaño del mercado argentino de juguetes, lo que ha creado un problema de sobrestock para muchos comerciantes.
Para enfrentar esta nueva realidad, las empresas están recurriendo a estrategias complejas que van más allá de las ofertas comunes. Los altos costos de publicidad y comisiones de plataformas, sumados a la necesidad de ofrecer una logística de entrega eficiente, son desafíos críticos. No en vano, se observa que el 81% de los consumidores abandona su carrito si no encuentra la opción de entrega que busca.
Entre capibaras y coleccionables: los favoritos del Día del Niño
A pesar del clima difícil para las ventas, ciertos productos brillaron por su popularidad. Es el caso de los juguetes didácticos y de primera infancia, los peluches de capibaras —inspirados en el ahora célebre animal viral— y los muñecos de Stitch, impulsados por el próximo estreno cinematográfico en 2025.
Los juegos de mesa también mantuvieron una posición relevante, apreciados por su valor recreativo y educativo. Estos productos no solo fomentan la interacción familiar sino que, además, son accesibles.
Para Matías Furió, presidente de la CAIJ, el fenómeno global de los coleccionables como Labubu no ha pasado desapercibido: “Hace mucho tiempo que no veíamos que una tendencia global marque tanto la diferencia en la categoría de juguetes”, comentó al respecto.
La industria del juguete mira ahora hacia adelante, con la esperanza de que futuras fechas claves de ventas logren revertir la actual tendencia. Mientras tanto, la mira se centra en adaptarse a los cambios en los hábitos de consumo y en la integración de canales de venta, vital para la sostenibilidad del sector.















