El retorno del “Día del Niño” y su impacto en el mercado
La noticia del regreso al nombre tradicional del Día del Niño tomó por sorpresa a muchos, pero para la Cámara Argentina de la Industria del Juguete (CAIJ), es un logro que refleja no solo un esfuerzo de unificación cultural, sino también un fuerte vínculo con los derechos infantiles. Así lo expresó su presidente, Matías Furió, quien subrayó la relevancia de mantener el significado cultural de esta celebración. En el contexto económico actual, este cambio de nombre trae consigo un resurgir en las esperanzas de ventas en un sector que ha enfrentado duras pruebas en años recientes.
El 2024 fue un año complicado para la industria del juguete, con ventas que cayeron un 15,5% frente a las de 2023, según datos de CAME. Sin embargo, la estabilidad de los precios en 2025 se perfila como un potencial revulsivo para la recuperación. Paradójicamente, el escenario se complejiza con el fuerte ingreso de juguetes importados: el valor de esas importaciones escaló un 79% en el primer semestre, un dato que no pasa desapercibido.
Tensiones en el mercado del juguete
La creciente liberalización del comercio en este sector plantea dilemas complejos. La apertura a bienes importados promete un abanico más amplio y licencias internacionales que muchos padres buscan, pero también pone en jaque a la producción local. Alejandro Caffaro, gerente de Caffaro Hnos. S.R.L. | Vulcanita, destacó la importancia del “valor percibido” por el consumidor, pese al origen del producto. Esta percepción parece inclinar la balanza hacia los juguetes importados, que, gracias a los nuevos acuerdos arancelarios, resultan más competitivos.
Sin embargo, con esta apertura vienen también desventajas evidentes. Los canales de compra como el courier puerta a puerta se han convertido en rutas rápidas y sin control, lo que añade tensión a un mercado ya de por sí desequilibrado. Desde Vulcanita advierten la necesidad de equidad: “No se trata de cerrar el mercado, sino de garantizar un juego limpio”, reclamaron.
Cada medida de importación busca satisfacer una demanda más exigente, pero al mismo tiempo, amenaza con desestabilizar un sector que por años ha sido sinónimo de empleo e inversión en el país. El juego limpio al que aspiran empresas locales no solo protege la industria, sino también la calidad que exigen normativas como las certificaciones IRAM.
Más que juguetes: El cambio en las preferencias de consumo
Las estadísticas de la consultora Focus Market revelan un cambio significativo en los hábitos de consumo. Para este 2025, uno de cada tres regalos será de índole textil, con un gasto que no superará los 50.000 pesos, un presupuesto que marca claramente las nuevas prioridades de las familias argentinas. Esto se refleja en un sorprendente 33% de los encuestados que optan por la indumentaria sobre los juguetes, que ahora ocupan el 22% de las preferencias.
En este contexto, las entidades bancarias están apostando fuerte con un maratón de promociones. Tiendas bancarias como Tienda Ciudad y BNA+ ofrecen jugosos planes de financiación con hasta 30 cuotas sin interés en categorías específicas, un movimiento estratégico para capturar una cuota de mercado que busca maximizar el valor de cada peso gastado.
Daniel Jejcic, CEO de avenida+, confiesa que el foco de las campañas está en alinearse a los intereses actuales de las infancias. Esta estrategia pretende no solo superar en 45% las ventas del año pasado, sino también consolidar a los marketplaces bancarios como un canal esencial en este nuevo paradigma de consumo. La apuesta es clara: ofrecer beneficios exclusivos y extensos planes de financiación para atraer a un consumidor cada vez más exigente y económicamente consciente.

















